Criatura bicéfala del modelo neoliberal, educación y estado

Isaac Amador

26 de Marzo de 2017

Hace algunos años en Chile hubo una movilización importante en la cual participaron alumnos de escuelas y universidades, protestando por algo a todas luces justo, ellos pedían que la educación pública fuera gratuita y exigían una mayor injerencia del estado. Estas movilizaciones surgieron de parte de estudiantes que rechazaban el sistema educacional chileno que proveía una amplia participación del sector privado respecto a la del estado, originado durante la dictadura de Augusto Pinochet a lo largo de los años 1980 finalizando con la promulgación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) cuatro días antes de entregar el poder. Esta ley dejó al estado en un rol regulador, delegando gran parte de la enseñanza al sector privado conocida como la “Revolución pingüina”.  En virtud de las presiones a la administración de Sebastián Piñera, este es recordado como uno de los movimientos sociales más importantes y para algunos, uno de los últimos llamados a la democracia en la historia de Chile.

 

Wadi Hadad y Martin Carnoy mencionaban que en muchos países el Banco es la principal fuente de asesoría en política educativa y otras agencias crecientemente siguen su liderazgo, extrapolando la asesoría en política educativa, de las estructuras jurídicas y el preámbulo histórico, podemos apelar al  proceder sistemático de estos cuerpos en América Latina. Antes quedaba rezagado a un “juego empresarial” y ajuste de paga en un contexto económico global, indispensables para elaborar los posibles sentidos de las nuevas políticas sociales. Particularmente en esta última década, resulta más que evidente la injerencia de estos organismos de crédito y la inserción de políticas homogéneas para la educación, paralelamente la simultaneidad discursiva y el efecto psicosocial. La presencia de organismos de créditos internacionales y su creciente influencia en la elaboración de políticas públicas, hace que el estado termine realizando convenios o cualquier otra maniobra externa para luego intentar validarlas internamente.      

 

Los gobiernos atrapados entre los créditos internacionales y su falta de respuesta o bien la capacidad de saldo, están tendiendo a adaptar dichas políticas, dentro de estas cláusulas ha sido ubicada como eje transversal en las políticas fundamentales para el desarrollo latinoamericano la educación superior. De acuerdo con el Banco Mundial las universidades educan a los futuros dirigentes y preparan las capacidades técnicas de alto nivel que constituyen la base del crecimiento económico. La educación es un factor fundamental que impulsa el desarrollo, además de ser uno de los instrumentos más eficaces para reducir la pobreza y mejorar la salud, así como para lograr la igualdad de género, la paz y la estabilidad. Sin embargo, es importante aclarar que esta educación superior es promovida por una función ideológica única y exclusivamente financiera polarizando la redefinición de universidad en el espectro de entidad empresarial, de aquí se desprende un escenario ya no teórico, sino práctico en las agendas de políticas de educación superior de los gobiernos de los países en desarrollo.

 

La tesis del Banco Mundial consiste en concebir el estado como el vehículo para las transacciones comerciales, respaldado por reglamentos estatales fundamentales para implementar la subyugación del mercado.

 

Arquetipo mercantilista

 

Como elemento básico del sistema educativo occidental las humanidades están especialmente vinculadas a los denominados estudios clásicos, cuando surgieron en su actual configuración a finales del siglo XVIII, eran virtualmente inútiles subestimando el valor de la crítica. El concepto actual de universidad que pretenden estos órganos, propicia la reducción de la autonomía, el despliegue de lo “necesario” y  la eliminación del legado de Córdoba en el aprendizaje académico.

 

Las políticas de la docencia en las universidades públicas se formulan y articulan “adaptándose” a las correspondientes de las universidades privadas, porque también se tiende a asumir que éstas representan “mejor, más auténticamente”, esas incontrastables “fuerzas mercantiles”. Se reconfigurarán entonces planes de estudio en universidades públicas: reduciendo al máximo su duración y eliminando materias “desactualizadas” o “innecesarias”especialmente la filosofía, la historia, la literatura, las humanidades y a las ciencias sociales se les parceliza y pragmatiza (Lander, 2003).

 

La consigna del “éxito” para un sistema capital es canalizar todos los recursos en una revolución cultural e institucional de inversión y ganancia para las élites, llámese educación, salud o vivienda, tales inversiones implican una serie de recomendaciones que van desde bajar los costos de producción y salario, manipulación de leyes para la protección de capital privado, fuerza de trabajo social y técnicamente flexible, toda aquella medida que garantice la estabilidad macroeconómica de la inversión.

 

Fuerza de trabajo social y técnicamente flexible

 

El eco del Banco Mundial no solo resuena en maniobras económicas o cláusulas administrativas recomendadas, también corroe el sector social, afectando las zonas menos favorecidas. En Costa Rica las autoridades universitarias en un intento de adaptación, insisten por emular el sistema de universidad privada al reducir el tiempo de graduación del grado y del posgrado, mercados laborales diferidos y estándares de calidad dirigidos al mercado y la globalización, abogan por un discurso de crecimiento económico impuesto desde las jerarquías administrativas y a voz de élites nacionales que responden a las fantasías neoliberales, la agudización del modo industrial y un sinfín de consecuencias multilaterales.

 

Esas políticas convergen directamente en la disminución o eliminación de subsidios transformándolos en un salario al estudiantado, tal como es el caso específico de la UNA, donde su “sistema de becas”, es un plan de crédito que debe ser  saldado con mano de obra barata sutilmente llamado “horas colaboración”. Y no siendo suficiente el sentido de retribución del estudiante, estas horas son custodiadas por una normativa y un órgano paracadémico que no contempla el desarrollo de potencialidades humanas, sumado a esto los sistemas de gestión son un monólogo tecnócrata desgastado sacando provecho de un derecho social. 

 

Debe ser replanteado el papel de las políticas en las reformas educativas y las consecuencias culturales implícitas si de acatar estándares del Banco Mundial trata, el contexto educativo de acuerdo a estas pautas estado-centristas es y siempre será financiero, las reformas institucionales poco a poco se ajustan más a las necesidades de estos entes y abandonan las necesidades sociales.

 

En Costa Rica las universidades públicas y privadas  invierten más en campañas publicitarias que en proyectos e investigaciones, se enfatiza el profesional “exitoso”  más que el valor del conocimiento, se prioriza el saber práctico más que su fundamento, todo esto es síntoma social de un sistema enfermo que transforma el estudiante en cliente y el graduado en peón del sistema. Con todo esto, ¿qué aspiraciones quedan?

 

Pestalozzi decía que la educación debía partirse de la observación de las experiencias, intereses y actividades educativas; de no enseñar nada que los niños no pudiesen ver (idea tomada de Rousseau) y consideró que la finalidad principal de la enseñanza no consistía en hacer que el niño adquiera conocimientos y aptitudes, sino en desarrollar las fuerzas de su inteligencia.

 

Bibliografía

 

-Coraggio, José Luis, Economía urbana: la perspectiva popular, Fondo de Cultura Económica, México (de próxima aparición).

 

-Latin American Economy and Businness, Londres, Junio 1995. Levin, H. Educational Production Theory and Teacher Inputs, en: C Bidwell and C. Windham (eds.), The Analysis of Educational Productivity: Issues in Macro Analysis, Cambridge, MA, Ballinger Publishing, 1980.

 

- Ratinoff, Luis, Las retóricas educativas en América Latina: La experiencia de este siglo, Boletín del Proyecto Principal de Educación en América Latina y el Caribe, Nº 35, UNESCO/OREALC, Santiago de Chile, Diciembre de 1994.

 

- Manifiesto de Córdoba, 1918. (2009) Descargado 20-01-10, de http//www.fmmeducacion.com.arHistoriaDocumentoshist1918universidad.htm.

 

- Meoño Soto, Rodolfo, (2008) El derecho a la educación en Costa Rica. San José: UNESCO.

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