El resguardo de lo debatible

¿Cómo se es un tico “pura vida”?

Escuchando a la niña alajuelense que el 11 de abril, celebrando al cuestionado Juan Santamaría (tema de otra conversación), nos mandó una furibunda y monumental regañada como sociedad, recordándonos (entre otras cosas) el desperdicio de recursos en que incurren empresas de comunicación que desgraciadamente tienen un alcance enorme, inevitablemente empecé a pensar en qué rasgos de comportamiento, desdichadamente, definen al costarricense promedio/corriente/igualado. Debo decir que con esto no estoy negando de ninguna manera que nosotros tengamos características colectivas positivas, y que a los ojos de muchas personas extranjeras nos dejan bien parados como nación. Mas, en este momento quiero mencionar algunas conductas que, a mi juicio, definen en un porcentaje muy alto de lo que significa ser costarricense. En su momento, me referiré a las cosas buenas que tenemos en Tiquicia.

 

Entonces, en el escenario de que nos visitara un extraterrestre que tiene la capacidad de tomar forma humana, con nulo conocimiento de nuestro país, y cuya misión es confundirse entre la población tica como uno más, para así ir conociéndonos como país, ¿cómo tendría que comportarse? O sea, básicamente ¿qué pautas debería seguir en sus conductas para ser visto como una persona “adaptada a, y normal en, la sociedad costarricense”?

 

Si yo tuviera la oportunidad de conversar con este visitante, le aconsejaría que se rija por una lista de “procedimientos” que definitivamente harán que pase exactamente como un ciudadano más, sin levantar la mínima sospecha, porque lo harían “pura vida”. Le diría que…

 

  • Haga chota y comentarios descalificativos de quien pueda, utilizando luego la cobarde excusa de “es vacilando” para justificarse.
  • Trate de traerse abajo el ánimo de muchas personas para llevar a cabo proyectos importantes para ellos, quíteles el impulso, mancille sus ganas.
  • Cuando se quede sin argumentos en una discusión, ataque al emisor, hágalo personal, nunca permita que le ganen, así sea al costo que sea; inclusive quedar como un vulgar intransigente.
  • Envíe ataques mortales y frontales a quien siga las reglas, y llámele “sapa” o “sapo” como desde la escuela nos han enseñado. Reprenda todo lo que sea seguir reglas y ser responsable.
  • Cuando carezca de argumentos decentes para sostener un punto de vista, invente que su interlocutor dijo algo aberrante, luego endósele esa aberración y atáquelo “por haberla dicho”.
  • Pase quejándose de su vida, pero sea cobarde y no haga nada por mejorarla, ni trabaje para cambiar su situación.
  • Muestre envidia por lo bien que le vaya a otras personas, con comentarios infundados que ponen en tela de duda su éxito, desvalorizando por completo el esfuerzo honesto y el trabajo de mucha gente.
  • Sea explosivo, reaccione con furia, ofenda, maltrate, humille. Manejando, no le dé campo a nadie, y juegue de chofer enojado el 100% del tiempo.
  • Dígale piropos vulgares a las mujeres en la calle, que se sientan inseguras y amenazadas, haciendo de este un mundo inseguro para ellas.
  • Juegue de experto en todo, dé su opinión en todo, aunque desconozca el tema, aporte su posición en todo. Haga honor a su bien ganado título de “todólogo”.
  • Vaya, despelleje a esa mujer o ese hombre con quien tuvo una aventura, y hable mal de esa persona. Al fin y al cabo, ya la “usó”.
  • Descalifique a los expertos en diversos temas, aunque usted no sepa nada, ponga su opinión por encima de la de cualquier otra persona (inclusive la de un profesional), aunque usted en el fondo sepa que realmente ignora el tema.
  • Trate de que el mayor número posible de personas se sientan perdedoras, frustradas, miedosas, obstaculizadas, sin sueños, perdidas y asustadas: justo como usted se siente.
  • Cásese, porque no digan que se quedó soltera o soltero, por mantener o subir su “estatus” y tenga hijas e hijos que luego tendrán que vivir en dos hogares de tiempo compartido.
  • Vaya a misa todos los domingos, aunque pase el resto de la semana tomando, fornicando, chismeando, y dañando la imagen de otras personas, solamente porque sí.
  • Base sus conclusiones en presunciones, no consulte hechos ni datos fríos, y juzgue a la gente con base en lo que producen su mente y sus fantasías.
  • Cuando esté despechado o despechada, hable mal de esa ex pareja, ojalá públicamente, para quedar como la persona más resentida del universo.
  • Sea víctima del consumismo, gaste su salario en “nuevos modelos” de todo, aunque el artefacto anterior esté en perfectas condiciones.
  • Bote basura en la calle, eructe en la calle, sea poco amable e incomode con su cigarro a muchas y muchos, de por sí, “usted puede”.
  • Sea alcohólico y drogadicto, pero asegúrese que todo el mundo lo sepa, mediante alardes de lo que se toma o lo que se fuma.
  • Hable mal de su pareja, quítele prestigio frente a la gente, al fin y al cabo, “no está hablando de usted misma (mismo)”. Aplica para la empresa para la que trabaja.
  • Ande por la vida creyendo que machismo y feminismo son dos conceptos equivalentes, y que por lo tanto “ni machista ni feminista, yo jalo parejo”. Así es, demuestre ignorancia.
  • Pague mordidas en la Muni, pida favores “especiales” y poco morales y trate de salvarse de multas de tránsito por “debajo”.
  • Enséñele a sus hijas e hijos a ser intolerantes y etiquetar de forma instantánea a personas que no piensen como ellos o ellas.
  • A sus hijos varones, enséñeles desde pequeños que a las mujeres en la calle, se tratan con “corrientadas” y faltas de respeto.
  • Fomente estereotipos, roles de género pre-fabricados, limite a sus hijas e hijos por lo que esos roles digan (solo hombres pueden ser mecánicos, o solo mujeres hacen oficio, por ejemplo).
  • No lea libros, ni observe documentales, ni investigue, ni se instruya; solamente lea revistas, vea series, películas y juegue Play.
  • Sea descuidada o descuidado con su salud e imagen, que se le haga panza, y se vea poco saludable. De por sí, si la (lo) van a querer, que la (lo) quieran así.
  • Váyase a los golpes por su equipo de fútbol, o por comprar la pantalla barata en Walmart, demuestre profundo apego a las cosas materiales y a pasiones que aportan nada a su vida.
  • Cuando vea alguien que hace algo con lo que usted sueña, pero usted no tiene las condiciones o capacidad para hacerlo, deje que su subconsciente descargue esa frustración y ataque a esa persona, desanímela, quítele el impulso; si usted no puede, menos ella o él, ¿verdad?
  • Envidie en lugar de trazarse objetivos de vida, destruya en vez de alabar, haga su mejor esfuerzo en ver lo negativo y nunca se concentre en lo positivo de este mundo.

 

Para este momento, el extraterrestre tendrá dos opciones: adoptar mis consejos para pasar como cualquier costarricense promedio/corriente/igualado y que fácilmente se confunde en la muchedumbre, o asustarse y decepcionarse para siempre de mi amada Costa Rica. Inclusive creo que ni siquiera terminaríamos la conversación, porque se subiría a su avanzada nave y huiría de este país para nunca más volver.

José Andrés Solano Espinoza

Educador

 

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