Sumak Kawsay

Las mujeres en la resistencia indígena. La recuperación de la dignidad, territorios y sabiduría

Para conocer y comprender a las mujeres indígenas y su situación en la actualidad es necesario remontarnos a la historia y a los trágicos acontecimientos que sucedieron en la conquista y la colonización española. 

 

Hacia el siglo XV, cuando Europa se encontraba entre la crisis del  feudalismo y el auge del capitalismo, la naciente burguesía se lanza en una aventura  por los mares,  en busca de riquezas y nuevos mercados por conquistar. El descubrimiento de América, se convierte por lo tanto en el triunfo de la burguesía comercial española, abriéndose paso el mercado mundial capitalista. Con la conquista española seguida de la  colonización,  pueblos indígenas, fueron sometidos,  su mundo sostenible y de  equilibrio con la naturaleza fue desarticulado en todo el continente.

 

El proceso de conquista y colonización al que estuvieron expuestos los pueblos indígenas así como las pérdidas que sufrieron, significó el saqueo no sólo de sus tierras, sino también de sus vidas. Mujeres y hombres, usurpados de todo lo que conocían, tenían y creían.  El violento encuentro entre España y América, además de combinar la fe cristiana con el despojo de tierras y riquezas, declinó en las peores condiciones para la vida de los indígenas y consecuentemente, de las mujeres, quienes perdieron sus privilegios y pasaron a ser objeto de venta, dominación, violación y rapto.

 

Ellas contaban con un conocimiento para curar, servir de intermediaria entre los espíritus y los seres humanos. Aquellos fueron tiempos en que las mujeres indígenas desempeñaron un papel importante en sus comunidades: a la par del hombre, tomaban parte en el proceso de toma de decisiones que afectaban al futuro de todo el grupo. Se les consultaba y sus opiniones eran escuchadas, por lo tanto se las respetaba. 

 

Cabe pensar que la introducción de valores foráneos destruyó este equilibrio. La colonización fragmentó el equilibrio hombre/mujer existente en las sociedades tradicionales, promoviendo un machismo instaurado por la ideología dominante. Ello tuvo consecuencias negativas para la relación entre hombres y mujeres, así como para el papel de las mujeres en sus comunidades. Las mujeres fueron relegadas a una posición de importancia secundaria y se quebró la complementariedad tradicional de las funciones de los hombres y las mujeres. 

 

En la actualidad los pueblos indígenas cuentan con pocas tierras, pobreza  y su espacio de participación real, no son respetados y aceptados con su identidad colectiva en los espacios externos a su comunidad y en este marco, son las mujeres indígenas quienes enfrentan, en mayor medida, esa situación de discriminación, de diversas formas, en todos los espacios, privados o públicos. 

 

Sin embargo ante las dobles y triples dificultades que viven las  mujeres indígenas en la actualidad, brotan con espíritu de guerreras, mujeres enérgicas, luchadoras, con vos fuerte y sonante. Algunos ejemplos  de  resistencia de las mujeres indígenas son  las aymaras bolivianas y las mujeres xinkas integrantes de la Asociación de Mujeres indígenas de Sta. María en la montaña de Xalapán, Guatemala, ellas forman  parte  de la firmeza y transgresión de las mujeres para la abolición del patriarcado originario ancestral y occidental.  

 

En Costa Rica las mujeres indígenas no han estado ausentes de las luchas organizativas y han salido en la defensa de sus comunidades  así como de sus derechos como mujeres  y de la dignidad que se merecen, debido a las constantes situaciones  que  enfrentan entre los cuales están el trato discriminatorio en la calle, en los comercios, en los centros de salud, en la escuelas y especialmente en sus  propias formas de vivir.  Esta lucha organizativa de las mujeres por sus comunidades se va  posesionando desde la toma de decisiones en sus comunidades y la lucha por el reconocimiento de sus tierras. Un claro ejemplo es el caso publicado aunque escasamente en los medios de comunicación sobre la violencia en el territorio indígena de Salitre. 

 

Las mujeres indígenas del pueblo Bribri del cantón de Buenos Aires de Puntarenas se  organizaron no sólo para hacer frente al conflicto por el despojo de sus tierras, sino también contra las acciones provocadas  hacia ellas mismas, así como de los niños y niñas de este territorio.  Se vive en constante temor  de los ataques  y maltratos que continuamente están expuestos.

 

Por lo tanto, al retomar la historia de nuestros pueblos autóctonos  y  tras siglos de despojo y exclusión de sus territorios, así como de los violentos ataques y  muertes que han sufrido,   se podría pensar que  la única forma para que se retorne a la vida en relación directa con la naturaleza y en equilibrio con las relaciones humanas, es una real concientización de la problemática de la situación que cotidianamente viven nuestros hermanos y hermanas  indígenas. A partir de esto, la organización  que pueda surgir como resistencia a este sistema patriarcal - capitalista  restablecerá el equilibrio hombre/mujer que existió en los inicios de nuestra historia.

 

En el caso específico de las  mujeres indígenas, las cuales no siempre son visibilizadas y tomadas en cuenta en los movimientos con enfoque feminista,  es y será   difícil su posicionamiento en una sociedad que se niega a cambiar. Sin embargo como lideresas y guerreras, su presencia combativa siempre prevalecerá.

Katherine Cerdas Bonilla

Educadora y Psicóloga

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