Reflexión Editorial

El agua como valor económico

José Solano

9 de Julio de 2015

Una cristalina introducción

 

¿Será que la RAE cambió de un día para otro y a algunos los agarró trasnochados? Sin embargo, hay cuestiones que no son asunto de mera gramática o de ortografía. Lo económico tiene unas implicaciones muy grandes cuando este ha sido el tema en discusión desde hace más de siglo y medio en lo que ha sido la fundamentación ideológica de los estados nacionales: la famosa economía política. Esta aparente verborrea engloba un asunto que es de trascendencia local de cara a un nefasto proyecto de ley que empezó como un lindo esfuerzo ciudadano para convertirse en un monstruo de dos caras.

 

La inocencia y la ignorancia, las presiones o los intereses, son los que han llevado a correr con una agenda parlamentaria para aprobar un proyecto de esta envergadura que, a diferencia de lo que muchos piensan, elevar la voz en estos momentos no es para contradecir el “progresismo” o apoyar al “neoliberalismo”. Se trata más bien de un asunto de sentido común que no se puede tomar con la ligereza que pretenden algunos. No es un asunto de infiltrados ni de desubicados, es más bien uno donde la criticidad va por delante de lo que en apariencia se muestra como bueno, pero cuya esencia esconde muchos peligros.

 

El agua, la GWP y el Banco Mundial

 

Cuando la Global Water Partnership (Consejo Mundial del Agua) afirma que: "el agua es un bien económico y tiene un valor social y económico en todos sus usos competitivos" [1], ¿no se entiende acaso dos conceptos del sistema capitalista que van de la mano: valor económico y competitividad? ¿No era más fácil decir que tenía un valor social y punto? Sobre esto hay mucha tela que cortar y es preciso ir desmenuzándolo de cara a la legislación vigente en el país.

 

Si algo se puede aprender es que la palabra tiene poder y no solo eso: crea objetos. Al afirmarse que es un bien económico no se está refiriendo al canon del servicio que es sobradamente lógico su cobro para darle mantenimiento a las fuentes y formas de distribución. La ley actual ni siquiera plantea una cuestión tan evidente como esta. ¿Por qué entonces incluir la naturaleza económica y además con el carácter de competitividad? Aquí, el objeto creado, es el de un bien privatizable, que pueda ser regido bajo los parámetros de las leyes del mercado. Alegarán algunos que esto es falso, pero ¿acaso no se ha creado todo el andamiaje para que esto pueda ser una realidad en Costa Rica? Antes de entrar en estos detalles es preciso aludir al propio Banco Mundial, uno de los principales artífices de la GWP y, por tanto, la matrona de este proyecto de gestión integral del recurso hídrico.

 

El Banco Mundial no tiene reparos en asegurar que esta entidad “administra los programas de colaboración a nivel mundial en el sector del agua” [2]. Esto deja en claro las intenciones reales de este organismo internacional, por si quedaba alguna duda. Pero no solo eso, en una carta del Comité Técnico Asesor de la GWP, publicada por el Banco Mundial, se asegura que, entre los cambios que se están haciendo o están por realizarse figura “pasar de los procedimientos de asignación de agua "administrativos" , al uso de herramientas "económicas"” [3].

 

Por lo tanto, existe un interés enorme del Banco Mundial por llevar adelante una agenda económica alrededor del agua. Esto ocurre con otros recursos y servicios que figuran ahora como piezas clave para el desarrollo del sistema mundial denominado globalización. Para nadie es un secreto que el Banco Mundial viene impulsando con una fuerza extraordinaria todo un armatoste contra sectores estratégicos para el impulso del nuevo orden económico mundial, tal es el caso de las universidades de carácter público [4], la desestructuración del aparato productivo nacional en diferentes partes del mundo a través de ajustes estructurales en mancomunidad con su vecino de enfrente, el FMI y, ahora, por medio de recursos geoestratégicos futuros como es el caso del agua para el consumo humano. Esto, aunque el propio “progresismo” no lo quiera ver y entender, es así.

 

Lo que se encuentra de fondo es, en última instancia, un modelo. Esto no es si el Foro Mundial del Agua, la GWP o cuanta ocurrencia aparezca ahora, ya sea para aprovechar un viaje al extranjero en boeing o en avioneta todo pago, es una importante justificación para la protección del recurso hídrico. Lo cierto es que, al convertirse en cómplice del Banco Mundial por palabra, obra u omisión, se están aceptando sus fundamentos, los que le vieron nacer como entidad financiera. Implica reconocer también su naturaleza depredadora del sistema capitalista. Implica reconocer el espíritu mercantil, empobrecedor y asesino de pueblos enteros que nacen de las entrañas de la bestia del Banco Mundial.

 

Lo que arrastra la corriente

 

Existe además una ley que es de carácter preocupante y que, en su momento, el otrora legislador José Merino del Río, combatió ferozmente. Esta nefasta norma es la Ley Reguladora de la Actividad de las Sociedades Públicas de Economía Mixta, en la cual los municipios y las empresas privadas pueden gestionar un servicio. Aunque se asegura que el agua estaría fuera de toda posibilidad de entrar a regir bajo el sistema de economía mixta, podría abrirse un portillo privatizador (que pretende ser solventado posteriormente con una reforma según sus defensores) por medio de la nueva ley, de esta manera se estaría ante la posibilidad de eliminar esa protección.

 

¿Y esto por qué? Porque el texto que se aprobó en primer debate modificó el espíritu de la iniciativa popular que establecía que el agua para consumo humano era el prioritario. Sin embargo, el nuevo mamotreto establece, en su artículo 2, inciso b), que “el agua tiene un valor económico en todos sus diversos usos en competencia a los que se destina y debe reconocérsele como un bien económico”. Esto, nuevamente, no es el canon por el uso del recurso. Esto es la maquiavélica intención del Banco Mundial por privatizar el agua, es el portillo necesario para acabar con las salvaguardas que, hasta el día de hoy, medio protegen el recurso.

 

Ha de entenderse que cuando se habla de un bien económico, se refiere a un orden superior al simple cobro de un servicio. Esto implica que son las fuerzas del mercado, como bien señala el Banco Mundial, las que deben regir a la hora de gestionar el recurso, no las administrativas o estatales. El proyecto aprobado en primer debate establece en artículo 2, inciso h), que “la gestión del agua (…) y los recursos relacionados, deberán estar coordinados con el fin de maximizar el bienestar social y económico resultante de manera equitativa” [5]. ¿Pero qué es ese juego de palabras? ¿Cómo se maximiza el bienestar económico resultante de la gestión del agua de manera equitativa? Nuevamente, ¿por qué no se dejó solo lo social y punto? ¿Qué esconde esta cantinflada?

 

Quizás todo sea un absurdo, una patraña montada por quien escribe. Quizás no solo sea un infiltrado o un desubicado, sino además un conspirador paranoico, pero en este mundo torcido todo es posible y ante la “ley de los hombres” hay que tener mucho cuidado, pues de buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno. Y aquí, quien escribe, solo espera a sus inquisidores.

 

Notas

 

[1] Global Water Partnership Centroamérica. (s. f.). Principios. Recuperado de: http://www.gwp.org/es/GWP-Centroamerica/ACERCA/Principios/

[2] World Bank. (s. f.). Global Partnership Programs [Programas de Asociación Global]. Recuperado de: http://water.worldbank.org/global-partnership-programs

[3] Chéret, Ivan. (2003). Letter to My Minister – GWP [Carta a Mi Ministerio - CMA]. Global Water Partnership. Technical Advisory Committee Background Papers (5), p. 25. Recuperado de: http://info.worldbank.org/etools/docs/library/80640/IWRM4_TEC05_Short-LetterToMyMinsiter-Cheret.pdf

[4] Solano, José. (2013). Sobre el Banco Mundial y la universidad. EquipoCritica.org. Recuperado de: http://www.equipocritica.org/reflexion-editorial/editoriales-anteriores/sobre-el-banco-mundial-y-la-universidad/

[5] Proyecto de Ley para la Gestión Integrada del Recurso Hídrico aprobado en Primer Debate. Recuperado de: https://drive.google.com/file/d/0B_sXqxF01NQKamo3ZlVTYk50MkU/view?pli=1

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Comentarios: 1

  • #1

    Gordiano Brunati (jueves, 09 julio 2015 11:47)

    No podemos abstraernos de un movimiento mundial tendente a apoderarse de los recursos y la riqueza, de los servicios, del poder, es decir, de TODO. Por eso vemos a Yamileth Astorga dedicada prioritariamente a obedecer mandatos que se alejan de lo que debería interesarle al AyA. Para estos propósitos es más importante que se apruebe una ley que determina el agua como un bien económico (para poder ser privatizado, ya que como bien social no se podría), sí es más importante eso que atender con responsabilidad el desastre de fugas y desperdicio de agua en el país.

    Da mucha pena que haya tanta indiferencia ante asuntos de tanta importancia para el país y para el Planeta.

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